Y ahora la parte divertida!
Colocar empapelado y pintura de paredes y cielos rasos es una actividad muy gratificante, y si se realiza en forma metódica, no produce casi dolores. Esta es la oportunidad perfecta para ser creativos en gran escala. Todo su hogar es un lienzo en blanco que puede decorar como quiera. No hay reglas rígidas (bueno algunas, pero la mayoría de la gente las ignora y realiza sus propias elecciones) sobre cómo debería seleccionar diseños y colores, porque esto se basa en las preferencias personales.
Puede pasar horas tratando de decidir los mejores complementarios para los azulejos del baño o el empapelado de la caja de la escalera, pero un día se inspirará por el color de una lata de pintura de paredes de un estante de la pinturería y de allí en adelante seguirá decidiendo. Nadie puede decidir por usted en esto, es la clase de decisión emocional por la que tiene que agonizar usted mismo.
El arreglo y mantenimiento básico del hogar son bastante fáciles, algo está roto y uno lo arregla, simple. Pero elegir el color de una pintura de paredes o el diseño de un empapelado requiere un poco más de actividad cerebral.
Sin embargo, la clave está en una preparación cabal antes de colocar el papel o de pintar: siga las etapas de preparación al pie de la letra, luego utilice las técnicas del empapelado y pintura de paredes sugeridas mas adelante para dar los toques finales. Como en todos los proyectos de renovación hogareños, vale la pena estar bien equipado: elija las herramientas adecuadas para el trabajo y utilice equipos de acceso seguros, en especial cuando trabaje en cielos rasos, paredes altas y cajas de escaleras.
La pintura de paredes
Sacar el empapelado
Antes de colocar el papel nuevo es probable que haya que sacar lo que colocó el propietario anterior. El papel común es fácil de sacar, pero el de vinilo (o el papel que fue pintado varias veces) puede resultar un poco más difícil. La clase de papel le indicará el método de remoción que debe utilizar.
Sacar el papel común
Mojar el papel con una esponja grande con agua y dejar que la humedad penetre bien. Esto ablandará el adhesivo que sostiene el papel en la pared, facilitando una rápida remoción. Utilizar el raspador para papel para sacar poco a poco el papel y colocarlo en bolsas de residuos a medida que se avanza. El adhesivo se puede secar rápidamente y se pegará sobre todo lo que toque (piso, pintura, zapatos, etc.), así que hay que tener cuidado y ver dónde se coloca el papel pegajoso.
Si quieres hacernos consultas o sugerencias sobre el sitio escríbenos a: bricolajecasero.com @hotmail.com
Sacar el papel lavable pintado
1-Un marcador orbital es una herramienta maravillosa para ahorrar tiempo: tiene ruedas giratorias con pequeñas espigas en la parte de abajo que realizan cientos de diminutas perforaciones en el papel al pasarlo sobre él. Los agujeros permiten que penetre la humedad hasta el adhesivo de atrás. Después de pasar el marcador orbital, mojar el papel como antes y utilizar una espátula para sacarlo.
2-Otro artefacto que permite ahorrar tiempo cuando las superficies son muy grandes es una máquina de vapor para despegar papel. Se puede comprar o alquilar: tiene el aspecto de una extraña mezcla entre una aspiradora y una pava. Llenarla con agua según las instrucciones, encenderla y esperar que el agua hierva.
3-Sostener la placa de vapor contra la pared durante algunos minutos para permitir que el vapor penetre en el papel. Hay que tener mucho cuidado ya que el vapor puede quemar las manos (es aconsejable usar guantes mientras se utiliza la máquina).
4-Desplazar la placa de vapor y comenzar a sacar el papel húmedo con un raspador. Al terminar de raspar, la próxima sección ya estará lista. Para completar el trabajo, lavar la pared con una esponja humedecida. Esto removerá los restos de adhesivos y trozos de papel que pudieran haber quedado. Este es uno de los primeros pasos para que la pintura de paredes sea satisfactoria. |