Las técnicas de laqueado
Se llama laqueado a un proceso de aplicación de determinado tipo de barniz (laca) sobre un material. Esta técnica ofrece acabados altamente resistentes, lisos y brillantes.
La laca es un tipo de barniz fabricado con la savia blanco-pardusco extraída del árbol de laca de Japón. Dicho barniz tiene cualidades especiales, es impermeable a la humedad, es refractario a las altas temperaturas, se mezcla fácilmente con los pigmentos, es resistente los insectos que atacan la madera.
El laqueado se emplea con fines decorativos y para proteger la madera. Esta técnica se originó en China, extendiéndose luego a Japón. Consiste en la aplicación de numerosas capas de laca, muy finas. Antes de aplicar una nueva capa, se deja secar totalmente la anterior y se pule.
El laqueado puede decorarse con diseños pintados y volver a laquearse con laca incolora. También puede decorarse incrustando materiales decorativos (nácar, coral, metal, etc), o tallando la superficie laqueada.
La técnica de laqueado:
Antes de comenzar a trabajar la madera para el laqueado, debemos aplicar una pintura de imprimación para protegerla de la suciedad, humedad o grasitud. La imprimación sella los poros y sirve como soporte para las demás capas.
Una vez que la imprimación está seca, lijamos suavemente con lija fina, moviendo la lija en el sentido de la veta de la madera. Limpiamos bien el polvo.

Para el laqueado podemos elegir el tipo de laca de acuerdo a sus propiedades. Tenemos la laca hidrófila, con base de agua, es de secado rápido y permite la aplicación de más de una capa al día. No puede emplearse con maderas decapadas.
Las lacas nitrosas son resistentes al agua, al alcohol y a los arañazos. Su acabado puede ser mate, satinado o brillante. Se aplican con pincel o con pistola (diluidas). Es necesario aplicar varias manos, lijando entre cada aplicación. Debemos cuidar de eliminar completamente el polvo del lijado en cada capa. Estas lacas contienen solventes, por lo que es necesario aplicarlas en una habitación ventilada.
Las lacas hidrófilas se disuelven en agua, por lo que no representan un riesgo durante la aplicación.
Luego de la imprimación debemos aplicar al menos cuatro capas de laca, dejando secar bien entre cada aplicación y lijando levemente la superficie.
Para finalizar el laqueado, se aplican varias manos de laca incolora, dejando secar y lijando entre cada una.