La técnica de craquelado
El craquelado es el deterioro ocurrido en las pinturas, por causa de las diferencias en la contracción en las sucesivas capas de pintura. Este efecto puede ser natural, debido a la acción del tiempo, o artificial, obtenido por las diversas técnicas existentes.
Este acabado es uno de los más sencillos de conseguir, obteniéndose con él, un aspecto envejecido de las piezas tratadas. Con este método se reproducen las grietas superficiales de las pinturas viejas al óleo, o de las lozas antiguas, o de los muebles resquebrajados por el efecto del tiempo o los agentes naturales.
La técnica del craquelado:
El craquelado se obtiene aplicando una capa de pintura de base sintética, con secado lento, y sobre ella, una capa de pintura de base acuosa, que seca más rápido. De este modo, la pintura de la capa superior se secará antes, contrayéndose, mientras la capa inferior permanece húmeda y produce un deslizamiento en la pintura superior que ya está seca, con lo que ésta se resquebraja.
Para conseguir este efecto podemos emplear craqueladores, o preparados caseros. En ambos casos tiene mucha incidencia en el resultado la temperatura y las corrientes, que pueden modificar el tamaño de las grietas.
• Craqueladores de un componente: los craqueladores se aplican entre dos capas de colores contrastantes, para que las grietas se hagan evidentes. El proceso de secado puede acelerarse empleando secadores, pero la distancia no debe ser menor a 25cm y la temperatura debe ser tibia.
• Craquelado casero similar al anterior: podemos emplear productos caseros para la obtención del craquelado, como cola vinílica, dextrina o clara de huevo.
Se aplica la pintura de base en un color que contraste con la capa superior, y se deja secar completamente. Sobre ella se aplica una capa generosa de cola vinílica, dejando que seque un poco. Las grietas se formarán según el sentido de las pinceladas de la capa intermedia. Aplicamos entonces la capa final y dejamos secar.
• Craqueladores de dos componentes: permiten craquelar pinturas, láminas o bases por ser translúcidos. Se aplican dos manos del primer componente del craquelador, dejando secar bien entre ambas. Luego se aplica el segundo componente, que se craquela al secar.
• Craquelado casero de dos componentes: se logra empleando tres materiales que se aplican sucesivamente: goma laca, dejamos secar. Aplicamos una capa de cola vinílica y dejamos secar. Finalmente aplicamos una mano de goma arábiga.
