Cómo restaurar un mueble
Un mueble antiguo o destartalado, puede convertirse en un pequeño tesoro por efecto de una buena
restauración. Primero debemos evaluar la pieza y luego decidir si vale la pena restaurarla. En caso de que no lo valga, siempre podemos remodelarla, o emplear sus partes útiles en componer otro mueble.
Pautas básicas sobre: cómo restaurar un mueble:
Materiales para el trabajo: como mínimo serán necesarias: lijas, pinceles, trapos de algodón, cuchillas, estropajo de aluminio, espátulas, destornilladores, clavos, martillo, etc. Y también los elementos de protección, como gafas, guantes y mascarilla.
• Evitar trabajar al aire libre, pues los factores climáticos (viento, lluvia, sol) pueden estropear aún más la madera. Lo ideal es trabajar en una espacio cerrado con temperatura estable, y alejados de focos de calor o frío, por las dilataciones.
• Limpieza del mueble: Es lo primero que debe hacerse previo a los trabajos. La limpieza debe ser a fondo, para eliminar aglomeraciones de barniz, cola, u otros elementos. Puede emplearse un paño humedecido con agua jabonosa. Debe secarse muy bien.
• Eliminar cualquier resto de pintura o barniz. Esto se hace empleando un decapante, que se aplica con pincel y se retira con espátula. Luego se limpia el mueble con un paño con solvente. Al finalizar, se lija.
• Eliminación de manchas: Se hace con un paño empapado en solvente, o con un cepillo de dientes mojado en solvente.
• Reparación de golpes: Cuando las marcas son leves, basta con colocar un trapo embebido en leche, y dejarlo actuar por un tiempo.
• Cambio de piezas dañadas: Para piezas pequeñas es sencillo, se retiran, se dibujan en un papel, y luego se marcan sobre un tablero. Lijamos los bordes, y se tiñen del color del mueble.
• Encolar elementos: Se retiran las piezas, se eliminan los restos de pigmento y pegamento. Se aplica cola blanca y se deja secar.
• Barnizar: Para este paso, podemos optar entre un aspecto natural, barnizando apenas, con un barniz semimate o mate; y un acabado decorativo, para ello recurrimos al barniz con color, o a las pinturas, en las cuales podemos optar por la que más deseemos. El barniz y la pintura deben dejarse secar al menos un día.