Sistema de protección de la instalación eléctrica
El mantenimiento de la instalación eléctrica del hogar es muy importante para la seguridad de la vivienda, sus habitantes y pertenencias, pues pueden evitarse accidentes eléctricos que podrían resultar fatales.
Aspectos de la protección de la instalación eléctrica: 
Es imprescindible un control periódico del estado de las instalaciones eléctricas para verificar el estado de las mismas y evitar accidentes. Si la instalación es vieja, el cableado tendrá una aislación deficiente y vetusta (tela o goma), por lo que se hace necesario cambiarlos por cables nuevos.
En caso de realizar modificaciones a la instalación, ya sea para una reforma o ampliación, nos aseguraremos de utilizar el tipo de cable adecuado para la función, y de que sean de la mejor calidad, para que puedan soportar la carga de la instalación.
Si existen elementos de la instalación que se encuentran en mal estado, los reemplazaremos por otros nuevos (interruptores, tomacorrientes, etc). nunca debemos utilizar dispositivos viejos para sustituir a otros, pues su eficiencia está comprometida por el grado de deterioro que hayan sufrido, y su vida útil está mermada por el uso anterior.
Siempre que se queme un fusible, deberemos chequear en busca de la ocurrencia de un cortocircuito. Los fusibles dañados deben ser reemplazados, nunca reparados, pues representan un riesgo.
En los casos en que sea posible, eliminaremos los fusibles, sustituyéndolos por llaves termo-magnéticas.
Todo interruptor, fusible o disyuntor debe cortar también el cable de tierra (que no lleva corriente).
En caso de realizar reparaciones, debemos siempre apagar la llave general. En caso de que vayamos a realizar la reparación en un aparato eléctrico, debemos desconectarlo de la red siempre, para evitar cualquier eventualidad.
No conectar o desconectar aparatos jalando del cable.
Para toda reparación eléctrica debemos emplear las herramientas adecuadas, pues son las que poseen la necesaria aislación. Siempre es preferible recurrir a personal idóneo en caso de necesitar reparaciones que no conocemos en detalle.
Cuando un artefacto produce descarga al contacto, debemos consultar con un especialista, pues pueden existir problemas en el artefacto o en la instalación que deben detectarse lo antes posible.
Los artefactos eléctricos no deben emplearse en ambientes húmedos pues representan un riesgo. En caso de que debamos hacerlo, recurriremos a artefactos especialmente diseñados para tales efectos y tomando las precauciones del caso.
No debemos tocar la parte metálica de los artefactos eléctricos con las manos mojadas, o descalzos, o ambas.
Al cambiar una bombilla, la tomaremos por el bulbo y no por la parte metálica.
Debemos evitar conectar varios artefactos a un mismo tomacorriente, pues ocasiona una sobrecarga que puede desencadenar un cortocircuito.
En caso de incendios por cortocircuitos, no debemos emplear agua para apagarlo. En lo posible, desconectaremos el circuito desde el interruptor principal del tablero.
Sistema de protección de instalaciones eléctricas:
El tablero o cuadro de mandos eléctrico del hogar está compuesto por diferentes elementos, los cuales deben mantenerse en perfectas condiciones para que su funcionamiento sea seguro.
El cuadro de mandos suele componerse por tres elementos de protección:
• ICP: interruptor de control de potencia. Está diseñado para evitar los daños en la instalación ante una posible sobrecarga. Además controla la potencia empleada.
• ID: interruptor diferencial. Empleado para desconectar rápidamente la instalación en caso de fuga a tierra. Se desconecta automáticamente en caso de un contacto incidental.
• PIA’s: pequeños interruptores automáticos. Cortan la corriente en caso de cortocircuitos o sobrecargas, en cada uno de los circuitos interiores.