El pararrayos como mecanismo de seguridad
El pararrayos es un artefacto que tiene como función la captación y canalización de las descargas eléctricas hacia tierra, para desviarlas hacia donde no puedan producir daño a las personas o construcciones.
Fue inventado por Benjamin Franklin. Básicamente está constituido por una barra de hierro con un puntero, que se coloca en la parte alta de edificios o en torres. La barra canaliza las descargas por medio de un cable conductor que llega a tierra, donde se ramifica en el suelo o desde placas conductoras ubicadas bajo tierra. También podemos conducir las descargas hacia un tubo sumergido en el agua de un pozo.
El radio de protección de estos aparatos es igual a la altura del mismo desde el suelo.
Funcionamiento del pararrayos:
El mecanismo de funcionamiento del pararrayos se
basa en la cualidad de las descargas electrostáticas, de seguir el camino de menor resistividad eléctrica, de este modo, el metal es brinda un camino que facilita el paso de la corriente eléctrica.
Los rayos tienen además la tendencia a caer en los objetos más elevados, debido a que buscarán el menor camino entre la nube y la tierra, y los objetos constituyen puentes de unión con la tierra.
Los circuitos eléctricos se protegen con dos tipos de pararrayos, los de resistencia variable y los de óxido de zinc.
• Pararrayos de resistencia variable: contienen una serie de explosores y resistencias no lineales, que pueden limitar la corriente después que pasó la onda de choque.
• Pararrayos de óxido de zinc: conformados por varistancias únicamente. Su uso se está imponiendo al de los de resistencia variable.
La construcción de pararrayos está sometida a normativas que garantizan la efectividad de los mismos.
El objetivo de los pararrayos es la salvaguarda de personas, animales y sus propiedades. Reconocer que no existe una protección total contra las tormentas eléctricas.
Generación del rayo:
Durante las tormentas aumenta la tensión eléctrica entre la ionosfera y el suelo, de dicha tensión se generan los rayos y relámpagos.
El rayo se forma generalmente en las puntas de menor resistencia o en las de mayor predominancia, donde la transferencia de cargas sea más fácil. Para este propósito están los pararrayos.
La tensión en la punta de un rayo puede rondar los 45.000 voltios por metro, lo que produce el ruido característico, la luz, vibraciones del conductor, emisión de radiofrecuencia, producción de ozono y otros compuestos.
Este fenómeno produce un efecto de avalancha, ionizando primero un átomo, luego un segundo, aumentando exponencialmente. Las colisiones de los electrones ionizan el aire, con lo que se produce una ruptura dieléctrica que genera un impulso electromagnético. Resultando el rayo de la saturación de cargas en el espacio entre la nube y la tierra. Este proceso se repetirá varias veces hasta que el aire se descargue.
