El dormitorio, aunque no lo percibamos claramente, es la habitación de la casa en la cual permanecemos más tiempo. Allí durante ocho horas diarias, descansamos y reponemos fuerzas, y de la calidad de este descanso, depende la calidad de nuestra vida.
El Feng Shui:
El Feng Shui trae armonía a los ambientes, fortaleciendo el flujo de las energías vitales, favoreciendo las positivas, y obstaculizando las negativas. Se busca crear ambientes que transmitan calma, paz y equilibrio, donde se pueda gozar de buena salud y prosperidad. Esto se logra armonizando el mundo exterior, con nuestro propio mundo interior.
El dormitorio Feng Shui:
Para obtener un buen feng shui para el dormitorio, debemos cuidar la armonía, el equilibrio y las proporciones, que proveen el descanso adecuado.
Ante todo, el dormitorio debe proporcionar intimidad y paz, un buen descanso brinda fuerzas para afrontar el día a día.
El mueble principal, obviamente es la cama, y todo debe disponerse en torno a ella, guardando las proporciones y distancias correctas. El cabecero de la cama nos aporta la visión última y la primera de cada día, cuanto más caótica sea la imagen, peor será nuestro descanso.
Por ello, no debe dar ni a un baño, ni a un pasillo abierto, de ser posible, tampoco a una puerta. En caso de no tener otra opción, podemos ocultar la puerta con un biombo o cortinados. Una cama bajo una ventana proporciona sensación de desprotección.
Las paredes con cañerías, estimulan la energía vital, y por tanto, interfieren con el descanso. Las vigas dan sensación de peso, por lo cual terminan siendo una carga que portamos al dormir.
Si cuidamos el conjunto del dormitorio, todas las orientaciones cardinales son favorables:
• Una cama orientada al Sur fortalece la intuición y estimula los sueños y la capacidad de retención.
• Una cama orientada al Norte favorece la salud y la energía vital.
• Una cama orientada al Este provoca dinamismo y ganas de vivir.
• Una cama orientada al Oeste constituye un buen mecanismo contra el estrés y la agitación.
La limpieza y el orden favorecen la armonía del feng shui para el dormitorio, y el desplazamiento de las energías positivas. Los objetos dañados son un obstáculo a la prosperidad. Los colores suaves favorecen la relajación.